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martes, 27 de diciembre de 2016

El futuro a nuestras espaldas

El futuro a nuestra espaldas.



Esta última semana es especial, para nosotros, ha pasado la Navidad la rememoración del Nacimiento, la renovación de la esperanza, de un mundo mejor, más justo para todos. 
Y nos acercamos a un nuevo año donde nuestros deseos son que la gente comprenda que un mundo más justo necesita de todos, pero fundamentalmente de nuestros guías, nuestros mayores, nuestro pasado.



Al no saber cómo “llenar” nuestras acostumbradas agendas y noticias semanales, en una semana de pocas actividades y rodeado de noticias de conflictos e inseguridades en el mundo, en nuestra comunidad sudamericana y en nuestro país, primero me dirigí a leer el mensaje de Navidad de nuestro Papa Francisco, para tratar de buscar en el las palabras que orientaran mis pensamientos.


Francisco habla de la renovación de la esperanza basada en el amor “El poder de un Niño, Hijo de Dios y de María, no es el poder de este mundo, basado en la fuerza y en la riqueza, es el poder del amor. 
Es el poder que creó el cielo y la tierra, que da vida a cada criatura: a los minerales, a las plantas, a los animales; es la fuerza que atrae al hombre y a la mujer, y hace de ellos una sola carne, una sola existencia; es el poder que regenera la vida, que perdona las culpas, reconcilia a los enemigos, transforma el mal en bien. 
Es el poder de Dios. 
Este poder del amor ha llevado a Jesucristo a despojarse de su gloria y a hacerse hombre; y lo conducirá a dar la vida en la cruz y a resucitar de entre los muertos. Es el poder del servicio, que instaura en el mundo el reino de Dios, reino de justicia y de paz”.

Y pide por los que sufren guerras y abandonos, pide por los que sufren en Siria, en Alepo, pide porque es necesario que en Tierra Santa, Israelíes y Palestinos dejen de lado odios y venganzas y avancen a un futuro en común, pide por Irak, Libia, Yemen, donde las poblaciones sufren la guerra y brutales acciones terroristas, pide paz a los hombres y mujeres en las diferentes regiones de África, particularmente en Nigeria, donde el terrorismo fundamentalista explota también a los niños para perpetrar el horror y la muerte, pide por las poblaciones en conflictos en diversas partes del mundo, por los emigrantes y refugiados.

“Paz a los pueblos que sufren por las ambiciones económicas de unos pocos y la avaricia voraz del dios dinero que lleva a la esclavitud. 
Paz a los que están marcados por el malestar social y económico”

Termina su Mensaje de Navidad con

“Un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado”: es el “Príncipe de la paz”. Acojámoslo.

Y después de la bendición, nos invita a contemplar al Niño Jesús como renovación de la esperanza.

Esto me hace pensar y mirar de frente al pasado, para comprender como poder transformar nuestro futuro.


Al leer los habituales comentarios y mensajes que aparecen, en mi “muro” de Facebook, fije mi atención en uno que hablaba de la particular concepción de pasado y futuro de los Aymara, este pueblo que habita el altiplano de América del Sur desde más de 15000 años AC, seguramente lo hice porque mi abuela Paz Saravia y sus descendientes llevamos en nuestra sangre y en nuestra mente una parte importante de esta cultura.


Los Aymara relacionan el pasado y el futuro con lo que ven, con la visión, es por eso que, a diferencia de las demás culturas, el pasado está al frente y el futuro a sus espaldas.






Al frente esta nuestro pasado, que conocemos, de donde aprendemos para transformar nuestro futuro, que está detrás, porque no lo conocemos todavía, no lo vemos, solo lo podemos imaginar.

Imaginemos todos un Mundo mejor y trabajemos para ello.

Este es mi deseo en esta Navidad y en un Nuevo Año




Hace una semana estuve en un evento de arte, Petite Montmartre, en donde un grupo de artistas plásticos trabajaban y ofrecían sus obras en  la calle, en una plaza del barrio de la Recoleta.
Mi atención se fijo entre varias obras en una pequeña pintura de un niño, probablemente Aymara, 



lo compre y lo tengo en casa, 

¿hacia donde mira? 
es un niño todavía, tiene muy poco pasado, 

por eso seguramente esté comenzando a imaginar el futuro.








jueves, 9 de julio de 2015

Hoy hace 199 años, festejamos la Independencia y por mi parte con un buen locro.

Hoy han pasado 199 años desde que nos independizamos de España, como Provincias Unidas del Río de la Plata.
Lo aprendimos en el colegio y lo festejamos, año a año, con imágenes, de paz, cordialidad, entendimiento.
esta es la versión "light" de los sucesos, los concurrentes y firmantes, en amable expresión se saluda y felicitan por tan importante decision

Pero fue realmente así, ¿como habrá sido?, según cuentan algunos historiadores o relatores, no todo fue color de rosa, y se discutió, hubo disenso, peleas faltazos, y seguramente insultos entre ellos por ideas e intereses distintos.

Había representantes de las provincias, del clero, de comunidades religiosas y también hasta corporaciones.

Centralistas, unitarios, monárquicos, ..., petardistas, militantes, seguramente muchas personas que pensaban y sentían de manera distinta al emprender esta decisión trascendental.

La firmaron 33 representantes ocasionales ese día en Tucuman en la famosa Casa, que representamos tantas veces en la tarea escolar.

No nos reconoció nadie, ningún País, ni amigo, ni enemigo.

Recién en 1822 nos reconoció Estados Unidos de Norteamerica y España 43 años después.

Pero tuvimos este acta, que marco el comienzo de nuestro camino


fascimil del acta de Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata en castellano y Quechua (unión de dos culturas, la que vino de España y la del pueblo pueblos originario predominante de nuestra región)
"Nos los representantes de las Provincias Unidas en Sud América, reunidos en congreso general, invocando al Eterno que preside el universo, en nombre y por la autoridad de los pueblos que representamos, protestando al Cielo, a las naciones y hombres todos del globo la justicia que regla nuestros votos: declaramos solemnemente a la faz de la tierra, que es voluntad unánime e indubitable de estas Provincias romper los violentos vínculos que los ligaban a los reyes de España, recuperar los derechos de que fueron despojados, e investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando séptimo, sus sucesores y metrópoli. Quedan en consecuencia de hecho y de derecho con amplio y pleno poder para darse las formas que exija la justicia, e impere el cúmulo de sus actuales circunstancias. Todas, y cada una de ellas, así lo publican, declaran y ratifican comprometiéndose por nuestro medio al cumplimiento y sostén de esta su voluntad, baxo el seguro y garantía de sus vidas haberes y fama. Comuníquese a quienes corresponda para su publicación. Y en obsequio del respeto que se debe a las naciones, detállense en un manifiesto los gravísimos fundamentos impulsivos de esta solemne declaración." Dada en la sala de sesiones, firmada de nuestra mano, sellada con el sello del Congreso y refrendada por nuestros diputados secretarios.


Pasaron ya 32 años desde que saliendo de una época oscura de nuestra historia, nuestro primer Presidente democrático, Raul Alfonsin, en su cierre de campaña nos repetía estas palabras que nos emocionaron, nos hicieron vibrar y volver a tener esperanzas.

.Desde entonces transitamos por un camino distinto, democrático al fin luego de muchas interrupciones y seguramente para siempre.

Este transito ahora si es color de rosa?, seguimos discutiendo, militando, petardeando, insultando, como en las mejores épocas, nos creemos los mejores y los peores del Mundo, según de quien hablemos y de que lado estemos.

Pero en poco tiempo, por suerte, vamos a volver a votar, la mayoría de mis amigos, conocidos y lectores, saben por quien yo lo voy a hacer, nunca trate de ocultarlo.

Pero tenemos "que parar la maquina, reflexionar y tratar de calmarnos, no estamos ni muy bien ni muy mal, yo se que estamos en el camino y que ya somos libres y mayores, nos falta a todos un poco de TRANQUILIDAD.

Les deseo a todos un festejo de 9 de julio en Paz y reflexión, yo por mi parte voy a almorzar con la gente que mas cerca esta y me aguanta.

Con mi mujer Estela, con mi hija mayor Maria Paz (mi yerno esta de gira es músico), mi hija Camila, mi nieto Ramón y mi perro Tito.

En unas horas tengo que ir a buscar un locro que encargue en un centro de jubilados del barrio y que promete estar delicioso.

viernes, 3 de julio de 2015

¿La hora del balance?

¿La hora del balance?
por Claudio Wolff (Klaus)

Empieza una semana de reflexión, de pensamientos, de un brainstroming interno. nada de mi vida me es indiferente hoy.
Cuando pienso que hace 35 tenia 35 fue "ayer no mas..."
Es hora de balances y en mi debe y el haber interno hay tantos "asientos" que difícilmente los pueda resumir..
Hay demasiados iconos en mi vida...recuerdos indelebles.
Interesantes.
Son míos , casi secretos.


Hoy entiendo mas que nunca lo que significa "El Misterio de la Vida". Lo mágico y apasionante que es el desafío de todos los días.
Momentos de intensa felicidad y momentos de enorme dolor....pero es así nomas. Y a quien no?
Nadie me enseño a vivir...pero si tome los mejores ejemplos de quienes me enseñaron a caminar.
Soy la construcción interna de todos aquellos que en mi vida estuvieron y están cerca. Como siempre...
Hoy solo contabilizo los que siempre estuvieron.
Esos son los del Saldo Favorable de mi Balance. Me importan mas los amigos que las cosas.
.Los que pueden contar conmigo y con los que puedo contar.
Hermanos que no tuve...y sin embargo existen.
Mi vida , , es como una carrera de saltos con vallas...algunas se saltan , otras se tiran..y la meta está alli ...y hay que alcanzarla como se pueda.
Las vallas que se tiran en la vida , alguien luego se encarga de levantarlas. Para la próxima carrera.
Después de todo : "Solo se trata de vivir.... "
..............................
Me tocaron el hombro un par de veces en los últimos años, "Avisos" que le dicen..
"Señor Wolff, se tiene que quedar con nosotros .." ...y quedé mirando el techo de un lugar que no suelo frecuentar.
Y en un abrir y cerrar de ojos vi la proyección de mi vida en "Blanco y Negro " ..Apasionante Película !! Que al final se convirtió en" Color."
"Claudio", (me dijo alguien de Blanco) " ... puede volver a su casa.....y cuídese " ." Ya recibió las transfusiones de Amor !!!
Ya su Corazón está Cardiorevertido. Hágalo latir con Ganas y Fuerza !! Son muchos los que lo necesitan ."
Y alli estaban esperándome . Los que me quieren.
Y una vez mas me estaban esperando la nuevas Vallas..
Y a saltarlas se ha dicho !!!
Y ahora Me dan ganas de cantar..
Video .

Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina , HOY PUEDE SER UN GRAN DIA./ OCUPEN SU LOCALIDAD

"Ocupen Su Localidad / Hoy Puede Ser un Gran Dia" de Joaquín Sabina & Joan Manuel Serrat 

Dos pájaros de un tiro es el cuarto álbum en vivo , es el proyecto artístico conjunto de los cantautores Joan Manuel Serrat yJoaquín Sabina, ambos autores unen sus voces en una gira conjunta durante el año 2007 que les lleva por escenarios deEspaña y AméricaMéxicoVenezuelaColombiaEcuadorPerúChileUruguay y Argentina.

"Hoy puede ser un gran día
donde todo está por descubrir,
si lo empleas como el último
que te toca vivir. "
"Que todo cuanto te rodea
lo han puesto para ti.
No lo mires desde la ventana
y siéntate al festín." (Serrat)
Pensamientos dedicados a:
EDITH -PABLO z"l
GABY - ALE.......
y a VOS
Claudio Wolff

jueves, 18 de junio de 2015

Laudato Si, sobre el cuidado de la casa común

Hoy 18 de junio de 2015, el Papa Francisco
, pide un cambio radical de la politica, la economía y los estilos de vida, a través de su Enciclica, Laudato Si, sobre el cuidado de la casa común.


La visión que Francisco se indica en el 184 páginas encíclica está arrasando en la ambición y alcance: Describió una explotación implacable y destrucción del medio ambiente, que él atribuyó a la apatía, la búsqueda desenfrenada de beneficios, la fe excesiva en la tecnología, y la miopía política. Las víctimas más vulnerables son las personas más pobres del mundo, declaró, que están siendo dislocada y desatendidos. 

publicado en el New York Times de hoy 18-6-2015

1. «Laudato si’, mi’ Signore» – «Alabado seas, mi Señor», cantaba san Francisco de Asís. En ese hermoso cántico nos recordaba que nuestra casa común es también como una hermana, con la cual compartimos la existencia, y como una madre bella que nos acoge entre sus brazos: «Alabado seas, mi Señor, por la hermana nuestra madre tierra, la cual nos sustenta, y gobierna y produce diversos frutos con coloridas flores y hierba»[1].
2. Esta hermana clama por el daño que le provocamos a causa del uso irresponsable y del abuso de los bienes que Dios ha puesto en ella. Hemos crecido pensando que éramos sus propietarios y dominadores, autorizados a expoliarla. La violencia que hay en el corazón humano, herido por el pecado, también se manifiesta en los síntomas de enfermedad que advertimos en el suelo, en el agua, en el aire y en los seres vivientes. Por eso, entre los pobres más abandonados y maltratados, está nuestra oprimida y devastada tierra, que «gime y sufre dolores de parto» (Rm 8,22). Olvidamos que nosotros mismos somos tierra (cf. Gn 2,7). Nuestro propio cuerpo está constituido por los elementos del planeta, su aire es el que nos da el aliento y su agua nos vivifica y restaura.

Así comienza la encíclica que hoy comunica al Mundo nuestro Papa Francisco, los invito a leerla completa. 
Para poder reflexionar sobre lo que nos dice, poder transmitirlo a nuestros hijos y nietos, todavía estamos a tiempo, de modificar nuestra forma de pensar, respecto a nuestras vidas y al cuidado de nuestra Nave.  

Clickeen en la imagen de abajo, y dediquen una parte de su tiempo, para leerla.


Messa Santa Marta, 18.06.2015




Centro Televisivo Vaticano 



lunes, 21 de abril de 2014

Los nietos - a mi primer nieto Ramon



El 22 de febrero de este año nació Ramon, mi primer nieto hijo de Maria Paz, mi hija mayor y Damian "el Chino" Biscotti un nuevo integrante de mi familia.

Todos los abuelos que conozco me hablaban de sus nietos y muchos de ellos me mostraban fotos de ellos, en una frecuencuencia y asuididad que me resultaba, a veces, exagerado

Hasta que nació Ramon un ser que nos ha cambiado la manera de ver la vida, gozamos de verlo, comenzando a expresarse, cuando duerme, cuando llora, cuando esboza una sonrisa, cuando nos mira y hasta cuando le vemos cambiandole sus pañales.

Paz recibe en la habitación a Ramon

El Chino le muestra a Estela y Camila a Ramon naciendo (acababa de nacer)

Ramón se quedo por primera vez en casa unas horas, Paz tocaba y lo dejo unas horas
Cuando llego y se lo entregaron, por primera vez en la habitación, a Paz, Estela y yo, sentimos algo completamente distinto, fuimos y somos muy felices con nuestros hijos, pero esta sensación es distinta, quizas porque lo vemos desde otro angulo, hemos pasado gran parte de nuestra vida y ahora la perspectiva de lo realmente importante es otra.
Estela "la Abuela" recibe por primera en sus brazos a Ramón


Los nietos son un "punto de encuentro" reunen los genes, las historias, las vivencias, el amor, de los que los antecedemos y ellos, también, son un "punto de partida" nuevas familias, nuevas personas, nuevas sociedades, se van a originar a traves de ellos, Todo el amor que les podamos transmitir, pasará hacia las nuevas generaciones. Algo tan simple como TRASCENDER.


el primer equipo hecho por su Abuela Estela


miércoles, 16 de abril de 2014

La extinción de los arquitectos

La extinción de los arquitectos

publicado en Arquiscopio
Ostrich Pillow por Kawamura-Ganjavian para Studio Banana
A los arquitectos españoles de mi generación nos ha invadido la melancolía. Tras seis años largos de crisis del sector de la construcción, no podemos comprender todavía cómo es que aquí haya desaparecido completamente un sector que nos había dado una tarea ante la sociedad.

No es una situación en la que estemos solos. Nos acompañan en nuestra desdicha una parte sustancial de la población de nuestro país. Especialmente, los más jóvenes, cuya falta de ocupación colectiva y perspectivas de desarrollo personal es un escándalo que afecta también enormemente y no podemos ni debemos permitir por más tiempo. Y tampoco, es posible considerar que esta situación la hayamos propiciado solo los arquitectos, teniendo en cuenta el inmenso desastre que ha supuesto el manejo de la economía: una ciencia oscura que solo es capaz de predecir y explicar lo que ha sucedido en el pasado y cuyos representantes cometen tantas equivocaciones impunemente.
Esperamos la pronta aparición de nuevas maneras de trabajar que den una esperanza a todo un colectivo técnico y empresarial que, directa o indirectamente, se compone de varios cientos de miles de personas en España. Es lo que está ocurriendo con las iniciativas que tratan de impulsar la rehabilitación del parque construido y que suponen una esperanza para el resurgimiento de la construcción en nuestro entorno.
Para los que llevamos varias décadas en esta profesión, el reciclaje está siendo muy duro. Sobre todo, si tenemos en cuenta que las maneras tradicionales y artesanas en que se desenvolvía el ejercicio de la arquitectura no van a volver. Por ello, estamos obligados a buscar otros caminos de ejercicio técnico o, directamente, reciclarse hacia otras actividades en las que haya más posibilidades económicas reales. Quizás, algunos hayamos de asumir que solo nos queda el camino de la jubilación anticipada o la ausencia radical de recursos.
Una catástrofe que nos sume en una tremenda desazón, intentando explicar las razones del cambio. Es lo que han hecho dos compañeros en sendos textos que unimos aquí. Desde Valencia, Pablo J. López Hernández nos conmina advirtiéndonos con que No le digas a tu madre que soy arquitecto,una reflexión aparecida en su blog El Arquitecto Impenitente. Y desde Tenerife, Pedro Domínguez nos explica Qué es y qué fue un arquitecto, un artículo publicado en el diario local, La Opinión.
Hay que leer sus palabras como un epitafio ante el fenecimiento de una manera de entender el ejercicio de una profesión: “Requiescat in pace”. Pero también una vez muerto el rey, puede ser que pronto haya que dar vivas al nuevo rey.

Recreación del Tixosaurus. National Geographic, 2007

No le digas a tu madre que soy arquitecto (arquitectos al menudeo)
Pablo J. López Hernández. Extraido del blog El arquitecto Impenitente18/05/2012
Cuando yo era joven la carrera de arquitectura era una de la más guay. A ella se apuntaban, vocacionalmente unos, despistadamente otros, y todos soñadores  de futuras glorias. Entre nuestros amigos era una de las carreras que más molaba. Para los que aspirábamos  a ella, la arquitectura era la conjunción del arte y de la ciencia, del disfrute personal y del reconocimiento social. Todo fundido, encastado y  bien pagado. Lo más plus. La repera.
 También existían otras profesiones aupadas al pedestal de las “carreras buenas”. Pero los futuros “artistas” las despreciábamos un poco, porque pensábamos que eran más grises  y tristes. Su reconocida relevancia económica no nos interesaba en demasía, porque nosotros éramos más progres y estábamos en otros temas.
La arquitectura se escribía y hablaba siempre con A mayúscula. Desde antaño, los arquitectos habían ostentado un estatus de reconocimiento y dignidad. Su sentido de la sensatez y del bien hacer los respaldaban.
Pero todo ha ido cambiando a peor. Ahora estamos probando el hierro del paro, de la precariedad económica, y de una creciente y descalificante crítica social, crisis incluida. Desde hace, al menos una década, y descarnadamente en los últimos años, nos hemos caído, (mejor dicho nos han tirado), del egregio pedestal de antaño. Y parece que no quedarán muchos ni para recoger los trozos  rotos.
Los arquitectos del Star-Sistem, los glamurosos, comienzan ha ser a contemplados con recelo por los tantos  disparates megalómanos y los descontrolados dispendios económicos. Al  resto solo se nos utiliza y apenas se nos contempla. Y si se hace, generalmente tampoco es con grandes elogios.
¿Porque estamos donde estamos, sin pena ni gloria y con una gran mayoría inmersa en esta precariedad? Diré una primera razón que se me ocurre: Porque hemos olvidado nuestra función social (algunos ni siquiera la conocen todavía).   
También diré una segunda: Porque casi nos lo hemos ganado a pulso.
Lo demás es engañarse y como el poner tiritas para detener una hemorragia. Y no saldremos de esta si no identificamos y asumimos primeramente nuestros errores.  Solo citaré, por no aburrir, algunos de ellos:
 Primer error: Muchos arquitectos hemos olvidado la cualidad fundamental de lo que es la arquitectura.  Hasta hemos aceptado  que se  nos encasille como una “profesión” más. Ya sé que en la sociedad actual no es posible ir por libre y sin el titulito. Y que tampoco se trata de que todos los arquitectos nos creamos Borrominis o Palladios; pero hemos permitido, poco a poco, el soportar y el tener que dedicar la mayor parte de nuestro tiempo a pura burocracia y papeleo, en vez de poder pensar más en  formas y espacios. (a algunos ni siquiera les ha dado tiempo ni a pensar). Nos hemos “profesionalizado”, pero a peor.  Se nos cataloga, en el mejor de los casos, como unos meros firmones a  los que inexcusablemente hay que acudir para tramitar papeles y permisos. De arquitectura, a veces, ni se habla.
Segundo error: Endiosados y arrogantes en nuestro papel de “artistas”, hemos ido renunciando a otros campos de actividad de “bajo rango” para nuestras elevadas pretensiones. La vanidad no nos ha permitido, en el mayor de los casos, hacer nuestras y en profundidad otras formas alternativas de trabajo, e intentar impregnarlas de un espíritu propio. Cierto es que la valoración de un inmueble, o un estudio de seguridad y salud no son temas especialmente áulicos o para el cultivo de la belleza, pero seguro que siempre habrá algún resquicio para tunearlo. La mayoría ni lo hemos intentado.
Tercer error: “Cuanto más mejor, y si es en menos tiempo megamejor”. Cuando la coyuntura y la bonanza asi lo han permitido, los proyectos, las obras y las decisiones tomadas han carecido, y no nos ha importado, del tiempo de maduración que requerían. Acuciados por el propietario, por la promotora, o por la administración, hemos redactado los planes, proyectos, contraplanes y contraproyectos en tiempos récords en los que hasta difícilmente era posible siquiera el leerse bien  las normativas y ordenanzas o entrar en la esencia de cada cuestión. El desastroso resultado edilicio en algunas zonas, sobre todo del litoral, a la vista está y con el nuestro menguante prestigio.
Cuarto error: Estúpidamente hemos entrado en la trampa del regateo económico y de las rebajas. El engañoso lema de “mayor resultado en menor tiempo” (la maldita competitividad), lleva aparejado el “que si se hace tan rápido es porque, al fin y al cabo,  lo que se hace no es tan difícil y es solo papel  (a mi  me lo han dicho más de alguna vez), y por lo tanto su valor también vale menos. Defender que detrás del papel hay muchas más cosas es cansado y aburrido, y cuanto más poderoso económicamente e inculto es el cliente (suele coincidir), más le traen sin cuidado nuestras teorías proyectuales, (que la verdad, algunas son un poco pedantes). En el caso de las grandes promotoras la situación es sangrante. Así que todos a  jugar al si-quieres-lo-tomas-y-si-no-lo-dejas-y-rapidito-que-hay-cola.
Quinto error: Hemos tragado año tras año, legislatura tras legislatura, con todo el aluvión de normas, códigos, y decretos con que se nos ha torpedeado. El CSCAE no ha resultado precisamente demasiado eficaz. La administración,  los otros colectivos, o quien  pasaba por allí, nos han metido todos los goles que han querido. La LOE, la Ómnibus esa,  Bolonia, el CTE, y yo no sé cuantas cosas más, por no entrar en el  sudoku de las distintas legislaciones que cada Comunidad Autónoma se ha ido inventado, han convertido nuestra tarea en una verdadera carrera de obstáculos. Toda una serie de corsés legislativos, decretos, modificados de errores de los decretos y normas cambiantes y hasta contradictorias. Cuando nos hemos dado cuenta ya estábamos liados en una maraña sin salida cuya finalidad es solo una : los arquitectos son los responsables de todo.
Sexto error: El creernos estar por encima del bien y del mal cuando a la crisis actual ya se le veían las orejas. Hemos cerrado los ojos ante la realidad que llegaba. Al que le iba bien porque le iba bien, y pensó que de esta se salvaba. Al que le iba mal  porque ni se había enterado de que alguna vez las cosas fueron mejores. Encerrados en nuestro caparazoncito, ingenuamente, nos creíamos intocables. Así nos va.
Séptimo error: Muchos no nos hemos adecuado, seriamente, a las nuevas formas de trabajar que los tiempos y la sociedad actual exigen. Nuestra genial individualidad estaba por encima de todo. Trabajábamos “multidisciplinarmente”, pero solo de boquilla. Muchos contábamos solo con algún ingenierete para resolver lo del aire acondicionado, y la estructura si aquello se complicaba un poco. Ni nos hemos enterado en los tiempos que corren  que  la arquitectura no es solo ese dibujito ese que hacemos en la servilleta de papel el  rato en que estamos “inspirados”, y que el trabajo de equipo tampoco se limitaba solamente a  esa petulante y paleta coletilla del  “y asociados”,  “arquitectura integral”, y otras sandeces que pomposamente ponemos en nuestras tarjetas y en nuestros logotipos, eso si, perfectamente diseñados.
Pirámide de Cayo Cestio. Roma, año 12 dC.
La mayoría no hemos sido conscientes de que la arquitectura se ha transformado en una disciplina compleja, que exige una  respuesta  multidisciplinar, pero de la de  verdad, y en la que hay que aceptar que uno no lo sabe todo, y en la que para sintetizar y coordinar eficazmente hay que contar primero con quienes si saben  específicamente de otras cosas. En nuestro papel de ” divinos solistas”, a muchos se nos olvidó que existía el resto de la orquesta.
En E.E.U.U ya no existen prácticamente, o muy escasamente, los arquitectos independientes. En China, el que trabajen dos mil  arquitectos (chinos) en el mismo edificio es cosa normal. Que yo sepa, en España la mayoría de la profesión aún se concentra en estudios de pequeña escala. Y ahora con la crisis ni eso. Y no es que en USA  o en China tengan mayor potencial económico (que lo tienen), sino que han aprendido rápido como se tienen que hacer las cosas actualmente y con verdaderos equipos. Hemos perdido el paso que la sociedad actual lleva.
Existen más errores, que ahora ni  soy capaz  de descubrirlos, pero que nos han llevado ningún sitio y a estar un poco perdidos. Y ser carne fresca de cañón para los que nos tenían ganas.
Se nos dice que tenemos que renovarnos. Tal vez sea lo cierto. Yo lo único que sé es que hemos pasado anteriormente por circunstancias parecidas, más leves sin duda, y que ciertamente, solo nuestra capacidad camaleónica de adaptación nos salvó.
Así que para no acabar en vía muerta, tendremos que reinventarnos. La ilusión y la imaginación son las  armas con que contamos y que nunca nos han fallado. Y además entender que aparte del dibujito de la servilleta, hay que incorporar en nuestra tarea las cualidades que los  tiempos exigen inexorablemente: sostenibilidad, ecología, ahorro (energético y de los otros), respeto medioambiental, equipos, economías,  integración, especialización,……… y todo lo que se nos ocurra. Por ahí va inevitablemente el futuro si queremos sobrevivir y que la sociedad nos reencuentre. Para los jóvenes arquitectos es una obligación. Para los mayores casi una quimera. Mientras tanto a apretar los dientes y a aguantar.
Habrá que renunciar, de momento, a nuestra ansiada subida al Olimpo de los dioses. Para subsistir, y durante la ineludible travesía, a picotear por aquí y por allá y trabajar un poco al menudeo. ¡Ah!, y seria advertencia para aquellos con novias/novios o ligues con futuro: mejor que tu pareja no le diga a tu madre que sale con un arquitecto…
Grande Galerie de l’Evolution. Muséum National d’Histoire Naturelle. Paris. Paul Chemetov y Borja Huidobro, 1994
Qué es y qué fue un arquitecto 
Por Pedro Domínguez Anadón.  Periódico La Opinión de Tenerife. 11/04/2013

Si tuviéramos que explicárselo a un adolescente, que busca encuadre en la sociedad, le diríamos que es alguien que establece una relación especial y generalmente prologada en el tiempo, con su cliente, incidiendo no sólo en su economía, sino también, y sobre todo, en el desarrollo de su vida posterior.
Es decir, que un arquitecto viene a ser como un amante circunstancial, alguien al que se le entrega el corazón y el alma para que los administre durante una temporada: está en el arte y en el oficio del arquitecto el que de esa relación surja una maravilla o un engendro.
El marco en el que se desarrollaban estas esporádicas relaciones era la sociedad, y físicamente se concentraban en las instituciones así como en los entornos privados de reunión. El arquitecto, además de tener arte y oficio, debía tener cultura de todo tipo, dotes de mando y capacidad de organización; sería entonces lo más parecido a un director de orquesta, no solamente tendría que dirigir un pequeño ejército sino que también tendría la responsabilidad de hacerlo sonar bien.
Un arquitecto sabe de geometría y conoce, por tanto, que un plano pasa por tres puntos; si fallara uno solo de esos puntos el plano dejaría de existir. Pues bien, esto es en gran parte lo que ha sucedido: el plano en el que se sustentaba su actividad se componía de: su arte, su oficio y sus clientes y esta última pata de la mesa ha fallado y, como en un cataclismo, todo ha rodado al suelo y con ello no sólo se ha arrasado con la existencia de una profesión que se remonta a los orígenes de la humanidad, o como mejor dice un amigo poeta: una profesión tan necesaria y de reconocida utilidad, sino que ha traído consigo la ruina para otros muchos sectores que se descolgaban de su actividad.
Hall del Science Museum de Londres 
No solamente se ha cerrado el 95% de los llamados: despachos de arquitectura, sino que también se han visto afectadas otras profesiones y oficios colaboradores como: ingenieros industriales, de caminos e hidráulicos, agrónomos, calculistas, aparejadores, topógrafos, delineantes, artistas, biólogos, geógrafos, matemáticos, maquetistas, creadores de modelos, publicistas, suministradores de materiales, albañiles, fontaneros, electricistas, yesistas, carpinteros, metalistas, fundiciones, reprógrafos, fabricantes de software, fabricantes de mobiliario, viveristas, etcétera… Todos ellos han desaparecido o reducido su actividad al mínimo tras nuestra debacle después de que el plano se desequilibrara. ¿Dónde? ¿Dónde están los clientes? ¿Debajo de las piedras? ¿Detrás de los mercados? ¿Escondidos detrás del gobierno? ¿Volaron como los presupuestos de las instituciones?
Trato de buscar en la naturaleza una imagen semejante a esta especie de extinción y lo más cercano que encuentro es cuando se describe la desaparición de un ecosistema y sus nefastas incidencias a nivel global, y en tal caso, ya se sabe cuáles son las consecuencias de la extensión de un contagio de este calibre.
Existe un cierto pudor entre mis colegas que les induce a silenciar este estigma, es como el aristócrata que lleva su ruina con resignación, pero son tiempos de cambios profundos frente a los cuales no vale ya exhibir los antiguos modelos. Así que más nos vale reinventarnos y aprender a encarar los nuevos retos, no solamente los que hemos tenido la suerte de ejercer con dignidad esta bellísima profesión, sino también la joven legión de nuevos grados que miran con desconsuelo cómo se han esfumado sus ilusiones. Todos tenemos ahora la obligación moral de alzar la voz, de plantear la exigencia y de dar soluciones a la extinción en masa de ésta profesión.
Un buen paso adelante sería aprovechar este tiempo muerto, nunca mejor dicho…, para afianzar la pata correspondiente al oficio y ponernos en consonancia con la especialización que de todas maneras y a pesar del parón estamos, si somos profesionales, obligados a mejorar.
Si evoco ahora las palabras de José Agustín Goytisolo en su poema Manifiesto del diablo sobre la arquitectura y el urbanismo: “Pienso en las ramas que emergerían de mí si fuera un cerezo…”, no puedo evitar un estremecimiento.